domingo, 14 de octubre de 2018
Transitos intrusos: LOS (PACIENTES) PROVEEDORES DE LÍQUIDOS
Transitos intrusos: LOS (PACIENTES) PROVEEDORES DE LÍQUIDOS: Soy uno de esos pacientes crónicos que tiene que aportar una cuota de sangre cada varios meses para que los profesionales que tratan mi cu...
martes, 5 de junio de 2012
MAS ALLA DEL LADRILLO y la desvergüenza
Me permito recomendaros que no os perdáis este programa de
Salvados:
MÁS ALLÁ DEL LADRILLO
No os arrepentiréis de verlo, aunque si os avergonzareis de
ser españoles y de esa vergüenza de la que debemos participar todos y hacer participar
a la gente que tengamos todos mas próxima, debería nacer la fuerza que ponga la
piedra inaugural de nuestra evolución hacia la seriedad y la coherencia,
dejarme ser optimista aunque tenga tantas dudas como el que mas de que algún día
lo consigamos, pero solo con fe y voluntad de cambio hay esperanza, recordar
que lo bonito es el camino, las metas ni las veremos nosotros ni seguramente
nadie, un abrazo pues hermanos en la FE, que si algún día movió montañas,
montañas de bobos , algún día también logró cosas muy valiosas que son las que
nos dan la dignidad. Un abrazo peña.
domingo, 11 de marzo de 2012
http://blogs.publico.es/dominiopublico/4893/publico-debe-continuar/
Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra
Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra
El mayor problema que tiene la democracia española es la limitadísima diversidad ideológica de los medios de información y persuasión, tanto orales como escritos. He vivido en varios países –Suecia, Gran Bretaña y EEUU- durante mi largo exilio y he trabajado en muchos otros países democráticos como profesor visitante, en instituciones académicas o como asesor a gobiernos y otras organizaciones, y en ninguno de ellos la diversidad ideológica de los medios es tan reducida como en España. También viví durante gran parte de mi juventud bajo la horrible dictadura que sufrimos en nuestro país –que impuso un enorme retraso económico, social y cultural a España-, y puedo dar testimonio de que debido a los cambios sustanciales –resultado primordialmente de la presión popular liderada por el movimiento obrero- que ocurrieron durante la transición de la dictadura a la democracia, España hoy no es una dictadura, sino una democracia. Ahora bien, resultado del dominio de aquel proceso de Transición por parte de las fuerzas conservadoras, la democracia española es enormemente deficitaria. La evidencia es clara y robusta. Uno de los indicadores de ello ha sido la ausencia, durante la mayoría del periodo democrático, de medios orales o escritos de izquierda a nivel de todo el país. Ni que decir tiene que existen voces y firmas de izquierda en los mayores medios de difusión, pero siempre en situaciones muy minoritarias que confirman la discriminación ideológica que aparece en tales medios. Y ello ha estado ocurriendo en un país donde, sumando los votos de todos los partidos de izquierda, suman más que los votos a los partidos de derechas (llámense de derecha o de centro) en la mayoría de las elecciones legislativas a las Cortes Españolas desde que la democracia se estableció. E incluso, hoy las encuestas muestran que hay más españoles que se definen de centro-izquierda e izquierda que de centro derecha y derecha. Es por ello que en una democracia madura y desarrollada, uno esperaría que hubiera al menos varios diarios de izquierda. Pues no, no hubo ninguno hasta el 26 de septiembre de 2007, fecha en que se estableció Público. No obstante, el día 24 de febrero de este año, el diario Público cerró. Durante este corto periodo de más de cuatro años, fue de los poquísimos espacios mediáticos que sistemáticamente presentó una visión de izquierdas de lo que ocurre en nuestro país.
Los costes para la democracia de esta falta de diversidad durante el periodo democrático han sido enormes no sólo para las izquierdas, sino para todo el país. La debilidad intelectual de los argumentos conservadores y neoliberales a favor de las políticas neoliberales que han estado imponiéndose por los establishments políticos, económicos y financieros, y promovidas por el establishment mediático, es un ejemplo de ello. En realidad, tales argumentos son fácilmente refutables con la evidencia científica existente. A pesar de ello, se presentaban, y continúan presentándose, con el dogmatismo, contundencia y pedantería que les caracteriza, porque saben que no van a ser contestados en los forums mediáticos que, en realidad, ellos controlan o donde gozan de mayor influencia. Han estado cuatro años vendiendo las políticas de recortes de gasto público (incluyendo gasto público social) como salida de la crisis. Y hoy estamos más metidos en la crisis que nunca, mostrando que todos los sacrificios exigidos al pueblo español han sido en balde. Pero los neoliberales continúan insistiendo en tales políticas de austeridad, gozando de plena inmunidad, pues todo el sistema mediático les protege. Véase, por ejemplo, la enorme promoción de los productos Fedea (fundación financiada por la banca y la gran patronal) que aparecen en bases diarias en los mayores medios.
De ahí la enorme importancia de que exista un diario que pueda presentar sistemáticamente alternativas. Y Público hizo esta función durante el periodo 2007-2012. Pero la versión en papel terminó. Ni que decir tiene que se están dando muchas explicaciones para ello. Algunos sostienen que hubo fallos en la empresa, otros que hubo fallos en la dirección, otros que el rotativo no era suficientemente de izquierdas, otros que lo era demasiado,… y así una larga lista de razones del cierre. Pero la verdad es mucho más dura, y hay que decirla, pues muestra otro gran problema de la democracia en España, y que está en las propias izquierdas. En nuestro país, las derechas siempre han estado más organizadas que las izquierdas, lo cual es predecible, porque tienen muchos más recursos que las izquierdas. Pero no es explicación suficiente. En realidad, las derechas en España siempre han estado más unidas que las izquierdas, que han sido siempre las fuerzas políticas mas desunidas en el panorama político español. Y esto aparece claramente en el limitado espacio mediático que tienen. Cada partido, cada movimiento social y cada sindicato tiene sus propios instrumentos mediáticos, sin que existan, sin embargo, grandes medios de izquierdas. Parecen no darse cuenta de que la totalidad es siempre mucho más que la suma de sus componentes. Una cultura de izquierdas no se crea sumando las culturas e instrumentos partidarios de cada grupo político o social. Las izquierdas, tanto partidos como movimientos sociales, incluyendo sindicatos, nunca se movilizaron, bien institucionalmente, bien individualmente, para apoyar instrumentos que aglutinaran todas las izquierdas. ¿Cómo puede ser que en un país donde ha habido diez millones de votantes a partidos de izquierda en las últimas elecciones legislativas, y dónde hay más de tres millones de sindicalistas, hubiera sólo 87.983 suscriptores de Público, el único diario de izquierdas a nivel estatal? Manifiestos de apoyo son fáciles de firmar. Movilizar suscripciones a través de las instituciones a las que uno pertenece o influencia, sin embargo, es otro cantar. ¿Cuántas veces en mis encuentros en forums y conferencias he preguntado cuánta gente estaba suscrita aPúblico, y cuántas veces pude comprobar que había un gap notable entre lectura, suscripción y compra? Todo el mundo lo conocía y gran número lo leía, pero muy pocos se suscribían o lo compraban. Y la ayuda institucional a Público ha sido mínima. He asesorado al gobierno de la Generalitat de Catalunya por muchos años. Durante el periodo CiU, todos los edificios de la Generalitat tenían el diario convergente Avui en sus salas de espera. Durante el Tripartito, casi ninguno tenía Público. Ejemplos como de éstos, a miles, y en toda España.
De ahí que la versión en papel de Público terminara. Pero sería un gran error para las izquierdas que dejaran que desapareciera también como un diario digital. Las izquierdas necesitan un diario, aunque sea digital, tanto como el aire que respiran. El ambiente intelectual en España es asfixiante. Y hay más de cinco millones de españoles que leenPúblico a través de la red, donde se muestra una visión alternativa, que es fundamental que se presente. Las izquierdas no pueden (repito, no pueden) dejar que Público digital desaparezca. Ahora, más que nunca, se necesita. No sé en qué forma. Otros más conocedores del tema que yo pueden sugerir la fórmula. Pero es fundamental que continúe. Y las izquierdas, desde la socialdemocracia a las izquierdas radicales, tienen que ser conscientes de esta necesidad, puesto que existe el peligro real de que desaparezca. Hoy, en la época digital, un periódico digital puede ser enormemente informativo e influyente. Uno de los diarios más influyentes en EEUU es Politico, un diario que no aparece en quioscos, pero sí en Internet.
Pero, para que Público continúe se requiere un buen comienzo, que como todo en la vida exige también un buen final. Pasar de un diario impreso a un diario digital requiere menos personal, lo cual se exige por otra parte, por las razones económicas que determinaron el cierre del anterior. Esta transición debe hacerse dentro de la tradición de Público y lo que representa, lo cual quiere decir con el agradecimiento a los profesionales que dieron su piel para llegar a ser lo que es. La influencia de Público es muy superior a los 87.983 suscriptores o 129.679 ejemplares. Público fue uno de los diarios escritos con mayor impacto e influencia, merecida por la calidad del periódico, que explica también los cinco millones de lectores de la versión digital, siendo el cuarto del país. Esta realidad es enormemente valiosa, y se debe, en parte, a los excelentes profesionales y trabajadores que lo hicieron posible. De ahí la necesidad y urgencia de que se les reconozca debidamente con la nota de agradecimiento por su servicio. De la coherencia expresada por la empresa que creó Público (empresa que también se merece el agradecimiento de las izquierdas), se espera no menos. Estoy seguro de que así ocurrirá. Así se garantizará que Público continúe por el bien, no sólo de las izquierdas, sino también de los distintos pueblos y naciones de España. Millones de españoles sufrieron enormemente para que tuviéramos democracia. Y no nos podemos permitir que, ahora, Público, su espíritu y su presencia, se debilite, y con ello se debilite todavía más la democracia que siempre soñaron y nunca consiguieron.
lunes, 5 de marzo de 2012
El Barça es mas que un club, o sea exactamente lo mismo, lo
mismo, lo mismo y por parecidos motivos que el Real Madrid, donde debería de
haber solo deporte, la manipulación política y social junto con grandes
expectativas de negocio convierte a estos dos clubs en lo que Manolo Vázquez
Montalbán llamaba los ejércitos desarmados, lamentable pero difícil de
erradicar, aunque de todas formas eso es siempre mejor que los otros ejércitos
y un buen desagüe para las frustraciones
de la vida en nuestra España invertebrada, aunque tengamos 17 vertebras, una
mas que Alemania que tiene el doble de habitantes (90 millones)
Cuanto mas corrompida está la competición viene a ser como
si ese desagüe virtual no tragase bien y la porquería de la cloaca te subiese
hacia arriba en un pestilente reflujo, con lo cual el enfrentamiento político
en vez de decrecer aumenta, de aquí la importancia de conseguir una competición
limpia y transparente, para que las rencillas históricas encuentren un
cauce pacífico que alivie la presión y
por lo tanto, en la medida en que no lo consigamos nuestra sociedad estará cada
vez mas y mas enferma, ahora mismo estamos en la UVI.
Allá en noviembre advertí que la conspiración era una
realidad palpable, a día de hoy mas que palpable es palmaria , masticable y
evidente, pero ahora la lentitud en reaccionar ya no tiene buen remedio, en
enero comentaba que nos teníamos que centrar en copa y champions, que la Institución liderada
por Rosell que es burguesía catalana rancia había perdido su influencia en los
villares que si tuvo Laporta y fue suficiente para aminorar un poquito los
favores arbitrales, hoy en día el villarato inverso camina como una apisonadora
y clubes como el Espanyol no es que se dejen ya ganar, sino que rinden
pleitesía porque saben que es lo mejor que pueden hacer para no tener
problemas. A estas alturas de la
Liga ya es muy tarde para efectuar acciones correctivas, pero
si no se hizo antes es porque nunca hubo voluntad de enfrentamiento pues el
duopolio ya le va bien a Sandro por causas que nunca podrán ser explicadas pero
no hace falta, es tan solo negocios y dinero.
De todas formas al verdadero aficionado al futbol esto
tampoco le coge por sorpresa pues con mayor o menor intensidad el trucaje de la Liga Española viene siendo una
constante desde antes de la televisión en colores, pensar que esto puede tener
arreglo a corto plazo en un país en franca decadencia como el nuestro que se
precipita por el desagüe día tras día, con todos mis respetos hacia quien
piense lo contrario, es ilusorio.
Por tanto ¿cual debe de ser la postura del aficionado?
En primer lugar disfrutar del futbol de calidad sin padecer
por los resultados mas allá de lo razonable, centrándose en las competiciones
con menor cantidad de corrupción que por su naturaleza son las europeas y la
copa y exigir a su club un departamento de investigación y denuncia de la
situación antidemocrática de los estamentos deportivos y arbitrales.
¿Se conseguirá algo? No y rotundamente no, ya os aseguro que
tenemos liga trucada para años, ¿Porqué? Pues porque un país que tiene a sus
políticos, prensa, sindicatos, judicatura, banca, etc. corrompidos en un
porcentaje muy elevado (a niveles propios de organización siciliana) es
absolutamente imposible que el deporte rey se mantenga al margen.
Que ha pasado este año, pues no es culpa mas que otras
temporadas anteriores del Madrid, la culpa es de este Barça, absolutamente
extraordinario y fuera de toda comparación posible que amenazaba mortalmente
por su avaricia deportiva la supervivencia del club blanco, que pierde a pasos
agigantados la supremacía no solo a nivel nacional sino sobretodo a nivel
internacional llevándole a la quiebra económica después de un gasto enorme en
fichajes y esto ya no lo podían permitir ni por lo civil ni por lo criminal,
tal era la preocupación en Madrid que inmediatamente después de las supercopas
de las chanclas de la playa, saltaron todas las alarmas y se dieron ordenes : al enemigo ni agua, o iban a la ruina
inexorable. En fin mirémoslo de manera constructiva porque no deja de ser una
situación sabida y repetida secularmente, pero jamás, en los últimos tiempos,
con esta crudeza desacostumbrada, de tal forma que nosotros podremos explicar a
nuestros hijos y nietos que vimos al mejor, equipo del mundo, al mejor jugador
del mundo, al mas guapo y bobo, al entrenador mas educado, al entrenador mas
sinvergüenza, al juez mas único y decrépito, al arminio mas sapo/asqueroso y a
la liga mas falsa que han visto los tiempos y todo esto que vieron nuestros
ojos algún día no muy lejano cuando no estemos en este valle de lágrimas,
no se perderá como las lágrimas en la
lluvia, porque escrito y transmitido a nuestros seres queridos quedará nuestro
sincero testimonio.
jueves, 12 de enero de 2012
Iniesta y Verdú / Foto: Jordi Cotrina (El Periódico)
El Barça grande es juego agregado y viaje colectivo. Es una cordada de montaña, donde todos avanzan atados, con pasitos cortos, sin dejar a nadie rezagado. De ahí que el contragolpe no sea una herramienta abundante en el equipo de Guardiola y que el pase horizontal resulte el intermedio imprescindible para sentenciar en vertical. El Barça es el mejor en fútbol agregado, del mismo modo que el Madrid lo es en juego disperso. Ni a uno ni a otro les sienta bien invertir los papeles y eso es lo que provocó el Espanyol: que el Barça jugase disperso, con las líneas muy separadas y constante verticalidad. Hacia arriba buscando el gol o hacia atrás para evitarlo, la peor especialidad blaugrana: sus defensas odian correr mirando a Valdés.
Sin ninguna duda, es mérito españolista haber impedido la pausa blaugrana. El Barça grande es un equipo que transita con suavidad hasta los últimos 15 metros y ahí acelera. Es el único momento en que lo hace. El resto es control y pausa. Xavi controla y su equipo somete al rival. Con Xavi van Buquets y Messi pegados en el molde. Si el de Terrassa impone su ritmo y el equipo viaja en grupo, atado en la cordada, Busquets es el ancla sobre el que todo gira y Messi es la lanza que aplica el vértigo. Pero el Barça de Cornellà no fue ni un instante ese Barça, sino un conjunto disgregado, encomendado a la verticalidad genética de Cesc, caballito galopante, auténtico cañonero, reconvertido en Platini 2.0 por su llegada golpeadora.
Esa verticalidad no ha sido premeditada (o quizá sí, a la vista de las dificultades para controlar partidos fuera de casa en Liga, Bernabéu al margen), sino consecuencia de las líneas separadas. Es como si el Espanyol hubiese logrado cortar la cuerda que ata a los escaladores del Barça y cada cual hubiese quedado suelto y perdido en medio de la montaña, desperdigados y alejados unos de otros. Y así, la defensa se ha multiplicado como nunca en todo el curso, recibiendo oleadas blanquiazules que los centrocampistas no podían cortar de raíz, incapaces de descifrar el juego entre líneas de Verdú y Sergio García. Y arriba, la verticalidad rayana en precipitación: vértigo sin control. De este modo, el centro del campo, seña identitaria indiscutible del Barça, ha sido sobrepasado por el rival y por el propio Barça, atolondrado en el eje vertical en cualquiera de los dos sentidos, impotente para juntarse, agruparse, viajar juntos y hacerse dueño del balón. Hasta 88 veces perdió el cuero el equipo de Pep, todo un récord negativo, un dato que explica mejor que las palabras esa falta de control y pausa en la que el Barça entregó otros dos puntos, quizá decisivos.
jueves, 15 de diciembre de 2011
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